12 de agosto de 2026. Ucrania lanzó un ataque masivo con cientos de drones contra la base naval rusa de Novorossiysk, descrita como el último gran bastión de Moscú en el mar Negro tras el repliegue de su flota desde Crimea.
Un objetivo estratégico
Novorossiysk concentra buques de guerra, infraestructura logística y una terminal petrolera clave para las exportaciones rusas. Un golpe sostenido en ese punto afecta tanto la capacidad militar como los ingresos energéticos del Kremlin.
Escalada regional
En paralelo, Irán lanzó misiles y drones contra bases de grupos opositores kurdos en Erbil, en el Kurdistán iraquí, sin causar víctimas según los primeros reportes.
La guerra continúa
Días atrás, un ataque ruso sobre Kiev dejó al menos tres muertos, incluido un niño, y el presidente Volodímir Zelenski reclamó mayor presión internacional sobre Rusia. En Bulgaria, un dron con explosivos se estrelló cerca de un gasoducto a un centenar de metros de la frontera.





