La Policía Nacional capturó en Valledupar a Ever Eduardo Camargo, alias Ever o Marino, señalado como cabecilla de zona de Los Costeños en Barranquilla y responsable, según las autoridades, de una red de sicariato y extorsión contra comerciantes y transportadores.

El presidente Abelardo de la Espriella confirmó el operativo en su cuenta de X y lanzó una advertencia a las estructuras criminales del Atlántico: "Se acabó la contemplación", dijo, y aseguró que la fuerza pública irá tras sus integrantes "uno por uno", según reportó Infobae.

Qué se le atribuye

De acuerdo con la información institucional, el detenido coordinaba cobros ilegales y atentados contra sectores económicos de Barranquilla y municipios vecinos. Las autoridades sostienen que tenía bajo su mando un componente criminal integrado por cerca de 25 personas.

La captura se produjo fuera de su zona habitual de operación, en el departamento del Cesar, un patrón frecuente entre cabecillas que se desplazan para evadir los operativos en las ciudades donde delinquen.

La extorsión, el negocio de fondo

Los Costeños son una de las estructuras que se disputan las rentas ilegales del área metropolitana de Barranquilla. Su modelo de negocio se sostiene en la extorsión a tenderos, transportadores y constructores, respaldada por el sicariato como método de cobro.

El impacto de una captura de este nivel depende de lo que ocurra después: si la estructura tiene relevo inmediato, la presión sobre los comerciantes se mantiene; si el golpe se acompaña de desarticulación financiera y protección efectiva a los denunciantes, el efecto es más duradero.

Otro golpe en el Cesar

El operativo se suma a la captura de alias Comando 8, integrante de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra, que tenía notificación azul de la Interpol, informó también Infobae.

Lo que viene

El capturado será presentado ante un juez de control de garantías, que definirá los cargos y la medida de aseguramiento. Como en todo proceso penal, se presume su inocencia hasta que exista sentencia condenatoria en firme.

Qué sigue después de una captura

La persona capturada debe ser puesta a disposición de un juez de control de garantías dentro de las 36 horas siguientes, para legalizar la captura, formular imputación y decidir sobre la medida de aseguramiento. La imputación no es una condena: es la comunicación formal de los cargos que la Fiscalía investiga.

El efecto sobre la estructura criminal

La captura de un cabecilla suele producir reacomodos internos y, en el corto plazo, aumento de la violencia por disputa del mando. Las autoridades locales monitorean homicidios y extorsión en las semanas siguientes para medir ese efecto.

Cómo verificarlo

Los comunicados de la Fiscalía y de la Policía, y las actas de las audiencias preliminares, son los documentos que permiten contrastar cargos y decisiones judiciales.

Más cobertura en Seguridad.