La reconstrucción tras el terremoto llega en el peor momento para las cuentas macroeconómicas: el Banco de la República proyecta que la inflación cerrará 2026 cerca del 6,9%, muy por encima de la meta de 3%, según su propio informe de política monetaria reseñado por Portafolio.

Por qué la emergencia presiona los precios

Un desastre de esta escala golpea la economía por el lado de la oferta y por el lado de la demanda al mismo tiempo. Por el lado de la oferta, destruye infraestructura, corta vías y encarece el transporte de alimentos desde las zonas productoras del Eje Cafetero y el Valle. Por el lado de la demanda, el gasto público de emergencia y la reposición de vivienda disparan el consumo de cemento, acero, cerámica y mano de obra.

El resultado típico es un repunte de precios en dos frentes: alimentos en el corto plazo y materiales de construcción en el mediano.

La restricción fiscal

El Gobierno enfrenta esa presión con un margen estrecho. La reconstrucción exige recursos frescos, pero la regla fiscal limita cuánto puede endeudarse el país sin encarecer su deuda. De ahí que el Ejecutivo esté explorando fórmulas que no pasan íntegramente por el presupuesto: el Fondo Milagro, la cooperación internacional, la banca multilateral y el mecanismo de "reconstrucción por impuestos" con empresas privadas.

Qué mirar en la junta

La junta directiva del Banco de la República tiene su reunión ordinaria de agosto en el calendario oficial. El dilema es clásico: bajar tasas ayudaría a financiar la reconstrucción más barato, pero podría alimentar la inflación; mantenerlas altas protege el poder adquisitivo, pero encarece el crédito justo cuando las familias necesitan reconstruir.

El dólar

La divisa venía en una senda de apreciación del peso durante buena parte del año, según los análisis de comienzos de agosto. La emergencia introduce dos fuerzas opuestas: la incertidumbre fiscal, que presiona la tasa de cambio al alza, y la entrada de dólares por cooperación internacional e indemnizaciones de reaseguro, que la presiona a la baja.

Lo que hay que vigilar

Tres indicadores marcarán el rumbo en las próximas semanas: el dato mensual de inflación de alimentos en las ciudades afectadas, el costo de los materiales de construcción y el comportamiento de la prima de riesgo país. Si los tres se mueven al tiempo en la dirección equivocada, el costo de la reconstrucción subirá antes de que empiece.