Un cambio de gobierno siempre trae consigo una promesa de renovación. La historia reciente de Colombia, sin embargo, enseña que la distancia entre el anuncio y la ejecución suele ser el verdadero problema de la administración pública.
La austeridad debe verse en las cifras
Congelar el gasto de funcionamiento es una decisión defendible. Pero la austeridad solo es real cuando se traduce en cifras verificables y en una reasignación transparente de recursos. De lo contrario, se convierte en un ejercicio de comunicación.
El país merece conocer, con datos publicados y auditables, cuánto se ahorró y en qué se invirtió.
La seguridad no se decreta
Recuperar el control territorial exige coordinación entre Fuerza Pública, justicia e inversión social. Ninguna operación militar sostiene por sí sola la presencia del Estado en regiones donde faltan vías, escuelas y hospitales.
El compromiso de este medio
By Viral 24 acompañará esta administración con la misma vara con la que evaluó a la anterior: verificación de datos, contraste de fuentes y separación clara entre información y opinión.
No pedimos que el Gobierno acierte siempre. Pedimos que rinda cuentas.





