La Corte Suprema de Justicia ordenó la libertad del exministro del Interior Luis Fernando Velasco al encontrar fallas en el debido proceso dentro de la actuación que lo mantenía privado de la libertad.

La decisión es procesal y no implica absolución: la investigación penal en su contra continúa y el exfuncionario deberá seguir compareciendo ante la justicia.

Qué decidió exactamente la Corte

Cuando un alto tribunal ordena la libertad por fallas en el debido proceso, lo que hace es corregir un defecto en la actuación —términos vencidos, notificaciones irregulares o motivación insuficiente de la medida—, no evaluar si la persona es culpable o inocente.

En la práctica, el procesado recupera su libertad mientras el proceso sigue su curso ordinario, con las obligaciones que le imponga el juez de conocimiento.

Reacciones y lectura política

La decisión reabrió el debate sobre la calidad técnica de las actuaciones en procesos de alto perfil. Sectores políticos la interpretaron como un golpe a la investigación; juristas consultados insistieron en que las garantías procesales aplican para todos los ciudadanos, sin distinción.

Organizaciones de la sociedad civil pidieron que la Fiscalía subsane los errores señalados para que el proceso no termine en una nulidad mayor.

Lo que sigue

El expediente continúa en etapa de juicio. La defensa insistirá en la nulidad de actuaciones y la Fiscalía deberá reforzar el material probatorio. No hay fecha definida para la próxima audiencia.