El balance oficial del terremoto de magnitud 7.4 que sacudió a Colombia el 10 de agosto supera los 312 muertos, una cifra que las autoridades siguen actualizando a medida que avanza la remoción de escombros y la identificación de cuerpos.

La fase de búsqueda y rescate con vida terminó en la mayoría de los municipios; lo que continúa es un trabajo más lento y más doloroso: retirar toneladas de concreto, recuperar restos y cruzar los reportes de personas desaparecidas con los registros de los albergues.

Por qué la cifra sigue cambiando

En emergencias de esta escala, el número de fallecidos se mueve por tres razones. Primero, porque cuerpos recuperados días después se suman al conteo. Segundo, porque personas reportadas como desaparecidas aparecen vivas en albergues o en casas de familiares y salen del registro. Y tercero, porque las muertes indirectas —pacientes crónicos sin atención, personas heridas que fallecen después— entran al balance solo cuando el sistema de salud las confirma.

Identificación de las víctimas

El Instituto Nacional de Medicina Legal mantiene equipos desplegados en el Eje Cafetero, el Valle del Cauca y el Chocó. El procedimiento estándar combina huellas dactilares, cotejo odontológico y, cuando el estado del cuerpo lo impide, pruebas de ADN contra muestras aportadas por familiares.

Ese último paso es el más demorado: puede tomar semanas. Por eso las autoridades han insistido en que las familias que buscan a un pariente se acerquen a los puntos de atención a dejar la muestra, aunque no tengan certeza de lo ocurrido.

Los que sobrevivieron

Más allá del conteo de fallecidos, la emergencia se mide en desplazados internos. Miles de familias siguen en albergues temporales y carpas en el Eje Cafetero mientras los ingenieros deciden si sus viviendas son habitables, según reportó El Tiempo.

Evaluación estructural

La Universidad Nacional envió 200 expertos a las zonas afectadas para evaluar el riesgo de colapso de edificaciones que quedaron en pie pero con daños, de acuerdo con Caracol Radio. El resultado de ese censo técnico definirá cuántas familias pueden volver a casa y cuántas necesitarán vivienda nueva.

Qué falta

El país todavía no tiene un dato consolidado y auditado de damnificados por municipio, ni un registro público de personas desaparecidas con corte diario. Ambos son insumos indispensables para dimensionar la reconstrucción y para que la ayuda llegue a quien la necesita.