Después de un terremoto, el segundo riesgo sanitario no viene del sismo sino de lo que sigue: hacinamiento, agua contaminada y saneamiento precario en los albergues. Esa es hoy la prioridad de las brigadas de salud desplegadas en el Eje Cafetero, el Valle del Cauca y el Chocó.
Los tres riesgos principales
Enfermedades diarreicas agudas. Son la primera causa de consulta en albergues cuando el agua no es segura. Afectan sobre todo a niños menores de cinco años y a adultos mayores, y pueden deshidratar en cuestión de horas.
Infecciones respiratorias. El hacinamiento en carpas y albergues colectivos facilita la transmisión. En zonas de clima frío como el Eje Cafetero, el riesgo aumenta durante la noche.
Enfermedades transmitidas por vectores. El agua estancada entre los escombros es criadero de mosquitos. En zonas cálidas y húmedas como el Chocó, eso significa riesgo de dengue.
Vacunación al día
El Ministerio de Salud mantiene lineamientos de vigilancia en salud pública que se activan en emergencias, incluidos los protocolos de control de fiebre amarilla ante situaciones de alerta. En albergues, la recomendación estándar es verificar y completar el esquema de vacunación de la población desplazada, con énfasis en sarampión, influenza y tétanos —este último por el riesgo de heridas con material de construcción oxidado.
Salud mental, el frente invisible
La atención psicosocial suele ser la última en llegar y la primera en desmontarse. Tras un evento de esta magnitud, la literatura clínica documenta cuadros de estrés agudo, insomnio y ansiedad que, sin acompañamiento, derivan en trastornos persistentes. En niños, la señal de alerta suele ser el retroceso en conductas ya adquiridas.
Qué hacer en casa y en albergue
Hervir el agua durante al menos un minuto o clorarla antes de consumirla. Lavarse las manos con agua y jabón antes de comer y después de usar el baño. No consumir alimentos que hayan estado en contacto con agua de inundación. Eliminar recipientes con agua estancada alrededor de la vivienda. Y consultar de inmediato ante diarrea con sangre, fiebre alta persistente o dificultad para respirar.
Vigilancia epidemiológica
Las secretarías de salud departamentales mantienen la vigilancia basada en eventos predefinidos, según los lineamientos nacionales de vigilancia en salud pública 2026. El objetivo es detectar cualquier conglomerado de casos antes de que se convierta en brote.





