Desde el 10 de agosto, junto con la emergencia real, circula una segunda ola: la de la desinformación. Videos de terremotos ocurridos en otros países presentados como si fueran de Colombia, cifras de muertos infladas, supuestas réplicas anunciadas con hora exacta y "predicciones" sin ningún sustento científico.

Esta guía explica cómo verificar ese material antes de reenviarlo.

1. Ninguna institución predice terremotos

No existe hoy tecnología capaz de anticipar la fecha, la hora y el lugar de un sismo. Ni el Servicio Geológico Colombiano, ni la NASA, ni ningún organismo internacional emiten predicciones de ese tipo. Cualquier mensaje que anuncie un temblor "para mañana a las 3 de la tarde" es falso por definición, sin importar cuántas veces se haya reenviado.

2. Revise el paisaje del video

Es la verificación más rápida y no requiere herramientas. Placas de vehículos con formato extranjero, avisos comerciales en otro idioma, arquitectura que no corresponde a la región, uniformes de cuerpos de socorro con banderas distintas. Un video "de Pereira" con carteles en mandarín se descarta en segundos.

3. Busque el origen de la imagen

Tome una captura del video y haga una búsqueda inversa de imágenes en cualquier buscador. Si el mismo material aparece publicado hace tres años en otro país, ya tiene la respuesta.

4. Desconfíe de las cifras sin fuente

Los balances de víctimas los publican la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, Medicina Legal y las autoridades departamentales. Una cifra que circula en cadenas de WhatsApp sin nombre de entidad, sin fecha y sin corte horario no es un dato: es un rumor.

5. Cuidado con el contenido generado por IA

Las imágenes sintéticas de desastres son cada vez más frecuentes. Señales típicas: manos con dedos de más, texto ilegible en carteles y letreros, sombras que no coinciden entre objetos y reflejos imposibles en ventanas y charcos.

Por qué importa

La desinformación en una emergencia no es inofensiva. Satura las líneas de atención con reportes falsos, desvía equipos de rescate hacia lugares donde no hay nada y genera pánico en comunidades que ya están traumatizadas. Cada reenvío no verificado tiene un costo operativo real.

Metodología

Esta verificación se basa en el consenso científico sobre la imposibilidad de predecir sismos y en las prácticas estándar de verificación digital: análisis de contexto visual, búsqueda inversa de imágenes y contraste con fuentes oficiales.