Angie Rodríguez aseguró que sintió amenazada su vida después de una fuerte discusión privada con el presidente Gustavo Petro en la Casa de Nariño.
Durante una entrevista con Mañanas Blu, la exdirectora del Departamento Administrativo de la Presidencia —Dapre— relató que el mandatario la habría insultado, formulado graves acusaciones en su contra y hecho referencias a su pasado en el M-19, palabras que ella interpretó como una advertencia sobre lo que podría ocurrirle.
Rodríguez evitó revelar todos los detalles del encuentro por recomendación legal, pero afirmó que Petro le recordó “su pasado” y que la conversación le generó un temor profundo. Hasta el momento no se conoce una prueba independiente que permita establecer que el presidente haya formulado una amenaza explícita de muerte. La versión corresponde al testimonio de la exfuncionaria.
Angie Rodríguez relata una tensa reunión con Petro
Según Rodríguez, la discusión se extendió por más de una hora y ocurrió en una oficina del Dapre. La exfuncionaria sostuvo que los gritos fueron tan fuertes que pudieron ser escuchados por personas que se encontraban afuera.
Durante el encuentro, Petro presuntamente la acusó de dirigir una red relacionada con fentanilo, mantener vínculos con estructuras paramilitares y participar en acciones destinadas a desestabilizar su Gobierno.
Rodríguez negó esos señalamientos y aseguró que nunca ha tenido relación con actividades criminales. También afirmó que el mandatario la habría calificado como delincuente y contrabandista.
Ante las acusaciones, Rodríguez dijo haberle manifestado al presidente que renunciaría si realmente consideraba que ella estaba involucrada en semejantes conductas.
“Me recordó su pasado”
El punto más delicado del testimonio surgió cuando los periodistas le preguntaron si Petro había utilizado su pasado guerrillero para intimidarla.
Rodríguez no describió literalmente toda la conversación, pero aceptó que la referencia al pasado del mandatario fue interpretada por ella como una forma de amedrentamiento.
La exfuncionaria aseguró que necesita contar primero con asesoría jurídica antes de entregar mayores detalles. También manifestó que algunas decisiones adoptadas después de la discusión estuvieron motivadas por el temor de quedar sin protección institucional.
“Si yo no hubiera hecho eso, creo que hoy no estaría acá”, afirmó Rodríguez durante la entrevista.
La gravedad de la declaración ha provocado llamados para que la Fiscalía General de la Nación escuche formalmente su testimonio y determine si existió una amenaza, una intimidación o alguna conducta con relevancia penal.
Dice que aceptó permanecer en el Gobierno por seguridad
Rodríguez sostuvo que, después del enfrentamiento con Petro, sintió que abandonar inmediatamente el Gobierno podía dejarla desprotegida.
Por esa razón, explicó que su decisión de aceptar responsabilidades en el Fondo Adaptación no estuvo motivada por una aspiración burocrática, sino por la necesidad de conservar un vínculo institucional que le permitiera solicitar medidas de seguridad.
La exfuncionaria afirmó que pidió protección de la Unidad Nacional de Protección y que temía que, al quedar por fuera del Ejecutivo, pudiera perder su esquema y enfrentar alguna represalia.
También dijo sentir temor de que un eventual ataque contra ella pudiera presentarse como un incidente cotidiano o un hecho sin relación aparente con sus denuncias.
Denuncias sobre corrupción dentro del Gobierno Petro
Las declaraciones se producen en medio del escándalo originado por las denuncias de Rodríguez sobre presuntas irregularidades dentro del Gobierno saliente.
La exdirectora del Dapre aseguró que advirtió al presidente sobre la influencia que, según ella, ejercía Juliana Guerrero en entidades públicas a pesar de no ocupar determinados cargos oficiales.
Rodríguez sostuvo que Guerrero intervenía en nombramientos, contratos y decisiones administrativas. También afirmó que había recomendado retirarla de una representación gubernamental en la Universidad Popular del Cesar, pero que esa decisión no fue firmada por Petro.
El Dapre ya había quedado en el centro del debate público por la adjudicación de un contrato de $88 millones al abogado del presidente Gustavo Petro a dos semanas del cambio de Gobierno.
Las acusaciones deberán ser investigadas y contrastadas por la Fiscalía y los organismos de control. Hasta ahora, las declaraciones públicas de Rodríguez no constituyen una decisión judicial ni prueban por sí solas la existencia de una red de corrupción.
El choque por los recursos del Fondo Adaptación
Otro punto de ruptura entre Rodríguez y Petro estuvo relacionado con el traslado de recursos del Fondo Adaptación hacia la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres.
El Gobierno buscaba transferir más de $1,2 billones, pero Rodríguez aseguró que parte de esos recursos ya estaba comprometida en proyectos destinados a controlar las inundaciones en La Mojana.
La entonces gerente del Fondo manifestó que no fue convocada a las mesas técnicas necesarias para evaluar el traslado y afirmó que había advertido a diferentes entidades sobre posibles irregularidades jurídicas y presupuestales.
Petro defendió la reasignación de recursos al señalar que respondía a la necesidad de garantizar agua potable y atender los riesgos derivados de una posible sequía.
Petro pidió su salida y la acusó de manipulación
Después de que Rodríguez hiciera públicas sus denuncias, Petro pidió al ministro de Hacienda declararla insubsistente como gerente del Fondo Adaptación.
El presidente saliente la calificó como manipuladora, cuestionó su idoneidad para ejercer el cargo y divulgó información relacionada con una incapacidad médica derivada de una valoración psiquiátrica.
Rodríguez rechazó que su salud mental fuera utilizada para desacreditar sus denuncias. Señaló que hablar públicamente de su diagnóstico afectaba su intimidad y contribuía a estigmatizar a las personas que padecen ansiedad, depresión u otras condiciones psicológicas.
También calificó a Petro como su “mayor victimario” y afirmó que las presiones sufridas dentro del Ejecutivo deterioraron progresivamente su salud.
Temor por la seguridad de su familia
Rodríguez ha sostenido que las situaciones de riesgo no comenzaron con la reciente confrontación pública.
La exfuncionaria aseguró que en noviembre de 2025 varias personas ingresaron durante la madrugada a la vivienda de sus padres y causaron daños en el interior. También señaló que posteriormente decidió sacarlos del país por razones de seguridad.
Además, ha cuestionado la suficiencia de su esquema de protección y ha responsabilizado públicamente a varias personas de su entorno institucional si algo llegara a ocurrirle. El director de la UNP ha rechazado anteriormente que Rodríguez estuviera completamente desprotegida.
Abelardo de la Espriella pide que sea escuchada
El presidente electo Abelardo de la Espriella solicitó a la Fiscalía, la Procuraduría y la Contraloría escuchar las denuncias de Angie Rodríguez.
También pidió a su ministro del Interior designado y al próximo director de la UNP garantizar su protección desde el momento en que el nuevo Gobierno asuma funciones el 7 de agosto.
De la Espriella aseguró que la información conocida debe ser investigada y que la seguridad de Rodríguez debe protegerse mientras entrega los documentos y testimonios que afirma tener.
Las autoridades deberán determinar qué ocurrió
El caso presenta dos versiones enfrentadas.
Angie Rodríguez sostiene que fue insultada, intimidada y expuesta a riesgos después de denunciar presuntas irregularidades dentro del Gobierno. Gustavo Petro, por su parte, la ha acusado de manipulación, incompetencia y de utilizar la controversia para beneficiar intereses personales.
Corresponderá a las autoridades establecer si hubo una amenaza, verificar el contenido completo de la conversación y determinar si existen testigos, grabaciones, mensajes u otros elementos que permitan reconstruir el encuentro.
También deberán investigar separadamente las denuncias de corrupción formuladas por Rodríguez, sin convertir su condición médica o el enfrentamiento político en razones para descartar anticipadamente su testimonio.
La exfuncionaria ha insistido en que teme por su vida y que está dispuesta a entregar información sobre lo ocurrido dentro de la Casa de Nariño.
Nota editorial: las afirmaciones aquí reseñadas corresponden a declaraciones públicas y no constituyen una decisión judicial. Todas las personas mencionadas se presumen inocentes mientras no exista un fallo en firme.





